¿Qué ha pasado con Disney y OpenAI?

«En los días recientes hemos presenciado que Disney ha invertido 1000 millones de dólares en OpenAI y los usuarios van a poder crear vídeos cortos con más de 200 personajes que engloban Disney, Marvel, Pixar y Star Wars a través de Sora».

El CEO de Disney, Bob Iger.  Charley Gallay/Getty Images para Disney

Esta noticia ha sacudido las redes sociales y ha generado numerosas dudas sobre el futuro de la industria creativa. ¿Tendrá algo que ver que Netflix ha pactado la adquisición de los estudios de cine y televisión, HBO Max y HBO de Warner Bros? Sinceramente, lo desconozco. Sin embargo, en este post detallaremos lo sucedido a partir de la publicación oficial de OpenAI al respecto. Y al final, expondré mi opinión. En este post, me referiré a la “industria creativa” como la industria de animación y efectos visuales (VFX).

Resumen del anuncio de OpenAI y Disney

¿Qué es Sora?

Honestamente, desconocía Sora hasta que la citaban en el artículo. He explorado en la web oficial de OpenAI; la misma de Sora se define como “Convierte tus ideas en vídeos con movimiento y sonido hiperrealistas”.

En resumen, Sora es un modelo de inteligencia artificial de texto a vídeo y multimodal creado por OpenAI que permite generar vídeos realistas a partir de descripciones textuales.​ Fue publicado por primera vez el 15 de febrero de 2024.


¿Qué implica este acuerdo con Sora?

Como menciona el artículo oficial de OpenAI, este acuerdo es una licencia de 3 años en la que Sora tiene la capacidad de generar vídeos sociales cortos, solicitados por los usuarios, que podrán ver y compartir, basados en más de 200 personajes, compartiendo la API de OpenAI.

Para quien no lo sepa, una API (Application Programming Interface) permite que dos programas se comuniquen siguiendo reglas definidas, para compartir datos o funciones sin saber cómo está hecho el otro por dentro. Posteriormente, estos videos cortos producidos con esta inteligencia artificial podrán estar disponibles para su difusión en Disney+.

En resumen, OpenAI compartirá durante los próximos 3 años su API para desarrollar nuevos productos, herramientas y “experiencias”, implementando también ChatGPT para sus trabajadores. Además, Walt Disney Company y OpenAI han llegado a un acuerdo para ser el primer socio de licencias de contenido en Sora. Lo presentan como “una nueva forma de abrir nuevas posibilidades en la narración imaginativa”.

Además, la IA de ChatGPT podrá convertir imágenes en segundos y no incluye ninguna imagen ni voz de famosos. También aseguran que van a proteger la seguridad de los usuarios y los derechos de los creadores. Estos cambios ya los vamos a poder ver a principios de 2026.

¿Qué cambios va a conllevar?

Ahora, todo usuario tendrá la posibilidad de crear sus propias historias a partir de la PI de Disney a través de Sora de OpenAI. ¿Qué supondrá para la industria creativa?

Es posible que sucedan numerosas situaciones y realmente resulta complicado anticipar el futuro de la industria creativa. Los fundadores de Disney y OpenAI son perspicaces y conocen las necesidades del mercado. El usuario medio que consume contenido está acostumbrado a visualizar contenido de corta duración y rápido y desea ver contenido conocido de Disney. Además, ¿Les ofreces la posibilidad de ser los narradores de las historias y les incentivas a que tengan la oportunidad de verlo en Disney+? Es un diseño perfecto para ellos.


Realmente, tras leer este artículo, este acuerdo no me sorprende en absoluto y, desde una perspectiva empresarial, lo considero inteligente. Aunque a mí, como creativa, me duela admitirlo. Y puede a largo plazo tener repercusiones para la industria creativa y los profesionales que nos dedicamos a ello.

No tengo una bola de cristal ni mucho menos, pero si la jugada resulta exitosa, creo que los empleos en nuestro sector se van a disminuir considerablemente. Y es probable que, si ya este sector es complicado, lo va a estar aún más. Sin embargo, también puede suceder que los seguidores de Disney lo rechazan completamente, y todo regrese a su rumbo habitual.

¿Qué aprenderemos de todo esto? Opinión personal.

Estoy convencida de que frente a tanta inteligencia artificial, independientemente de si nos agrada o no, necesitamos adaptarnos. No la rechazo personalmente. Lo que sí rechazo es la manera en que se puede utilizar. 

Por ejemplo, con respecto a las IAs de generación de imágenes, en LinkedIn está repleto de posts de usuarios convencidos de que la industria creativa va a ser reemplazada por la IA y, en realidad, la mayoría de las veces, el contenido es pésimo. Sin embargo, ComfyUI es una IA que genera imágenes en Nuke y no ha sido rechazada por los usuarios del sector, como fue con los del primer grupo. En este caso, el uso más razonable es intentar impulsar como un soporte en la composición más que un sustituto de todo el trabajo del artista.

Además, la inteligencia artificial es beneficiosa para la automatización de procesos. Aunque es importante mencionar que la programación se originó para lograrlo hace décadas, sin la necesidad de alimentar a una máquina y que necesita mucha energía y gasta litros y litros de agua para su formación.


También pienso que a largo plazo ya se va a diferenciar qué ha sido generado con IA y qué no en todos los sectores. Y de alguna manera, deseo creer que se podrá nuevamente valorar nuestro trabajo. Sin embargo, como mencioné, mantener estas inteligencias artificiales es caro a nivel ecológico y tal vez se alcanza un punto en el que se regula y se disminuye su uso. Además, se ha observado un deterioro cognitivo en el uso excesivo de IA, entre otros aspectos, en general.

Yo os animo a que hagáis un uso razonable de la IA y no deleguemos tanto trabajo en ella. Desde mi punto de vista, prefiero continuar realizando tareas sin recurrir a la inteligencia artificial, como leer el artículo de OpenAI y sintetizar lo que explica por mi cuenta sin necesidad de usar Gemini o ChatGPT para eso. Por otro lado, uso Grammarly, un corrector ortográfico basado en IA, que me ayuda con el inglés y es más preciso que un corrector ortográfico incorporado en un programa de documentos de texto (aunque estos funcionan bien también). Y si en tu trabajo como artista te gustaría delegar y automatizar procesos, puedes aprender un lenguaje de programación como Python, por ejemplo.

Se vienen tiempos extraños, pero, yo os animo a que sigáis aprendiendo cosas y adaptaros a los cambios que se vienen. ¡Nos vemos pronto!    

AUTORA

Eva Mateo Fábregas

Lighting & Compositing Artist / Compositor TD

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