Polloliebre y el secreto de la marmota

“Polloliebre y el secreto de la marmota” es una película que los niños disfrutarán por su aventura, pero que los adultos apreciarán por su ironía, su literalismo absurdo y sus guiños cómplices a clásicos como “Indiana Jones” o “Los Goonies”.

Viéndola, no pude evitar pensar en mi madre, ya que es exactamente el tipo de humor que le encanta, ese juego irónico con las palabras y las situaciones que te hace sonreír por partida doble. Este humor es uno de sus grandes aciertos, ya que mientras los más pequeños ríen con las peripecias de los personajes, sus padres captan las referencias y la mirada irónica hacia los clichés del género de exploradores.


Tesoros mágicos y el paso del tiempo

Me da la sensación de que la película construye una metáfora sutil sobre las etapas de la vida a través de los tesoros que se nombran. El “cuchapincho”, ese utensilio que convierte cualquier comida en algo apetecible, evoca la infancia más temprana, cuando la magia de un simple tenedor hacía que las espinacas fueran comestibles.


La “pala mágica” representa esa etapa donde el tiempo transcurre despacio porque cada descubrimiento es nuevo y asombroso. Podría ser sin duda uno de mis tesoros favoritos de la película. Me fascina cómo algunos personajes la miran como si fuera una simple herramienta sin valor, mientras otros reconocen en ella un verdadero tesoro. Y es que este objeto en manos de un niño es un portal a la imaginación.

Por otro lado, está la “fuente de la madurez”, un tesoro que mencionan Meg y Crolloq. Según nos cuentan, fue durante la búsqueda de este tesoro cuando Meg tomó conciencia de que su amistad con Crolloq no era sana. La fuente de la madurezfunciona entonces como símbolo de ese instante de lucidez que llega pasada la adolescencia, ese momento vital en el que rearmamos nuestra identidad y, a menudo, nos alejamos de personas que ya no nos hacen bien.

Finalmente aparece la marmota con la cara del revés representando la vida adulta, y aquellos momentos en los que nos cuestionamos las decisiones pasadas. La película habla de que “las marmotas ven el futuro”, pero esta marmota tiene el rostro literalmente girado hacia atrás, atrapada contemplando el pasado. Es una representación irónica y humorística de muchos adultos que viven anclados en lo que fue, incapaces de avanzar a lo que podría ser.


Diseño de personajes

El trabajo de diseño es excepcional. Cada personaje encarna un cliché del explorador clásico: Abe con sus gafitas redondas y sombrero, Meg y Crolloq que recuerdan un poco a “Piratas del Caribe”… Pero donde el diseño alcanza verdadera profundidad es en Polloliebre. Su apariencia híbrida habla directamente a todos los que alguna vez nos hemos sentido diferentes, fuera de lugar, y buscando dónde encajar.

Lo extraordinario es que esta idea tan universal se transmite con tan solo ver al personaje. La integración de elementos de pollo y liebre es tan natural que resulta completamente creíble.

Otra maravilla del diseño es la hermana de Polloliebre. Al principio parece inequívocamente un pollo, y son precisamente los pequeños detalles (dedos más alargados, una cola picuda como la de las aves) los que refuerzan esa ilusión con sutileza. Lo brillante del personaje es cómo su transformación física acompaña su arco emocional. 

El momento en que acepta sus raíces y despliega sus magníficas orejas emplumadas es visualmente impactante, un instante donde diseño y narrativa convergen. Esta coherencia entre forma y fondo trasciende al personaje individual y se extiende a todo el poblado de liebre-pollos: inicialmente, todos llevan las orejas hacia abajo, reprimiéndose, avergonzados de lo que son; al final de la película, las alzan con dignidad en un gesto colectivo de aceptación.

El momento en que acepta sus raíces y despliega sus magníficas orejas emplumadas es visualmente impactante, un instante donde diseño y narrativa convergen. Esta coherencia entre forma y fondo trasciende al personaje individual y se extiende a todo el poblado de liebre-pollos: inicialmente, todos llevan las orejas hacia abajo, reprimiéndose, avergonzados de lo que son; al final de la película, las alzan con dignidad en un gesto colectivo de aceptación.

Un mensaje para mirar hacia adelante

“Polloliebre y el secreto de la marmota” aborda temas universales como la amistad, la búsqueda de identidad y el paso del tiempo, entre otros. Pero su mensaje más potente resuena especialmente en nuestra actualidad: El futuro está en las nuevas generaciones, y estas deben atreverse a cuestionar lo heredado.

Es una película que hace reír, enternece y divierte. La marmota con la cara del revés es quizás el símbolo más potente de la película. Nos recuerda que no debemos vivir en el pasado, y nos invita a mirar al futuro con esperanza, a construir algo mejor, y a vivir sin miedo desplegando nuestras bellas orejas.

AUTORA

Irene Cerezo

Directora creativa | Diseñadora
Redactora y editora creativa en Renderout!

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