Animación 3D, VFX y cine
desde dentro de la industria.
En Coco School no se conforman con enseñar lo clásico; están siempre atentos a las novedades y cambios que se producen en la industria para adaptar su oferta formativa. Su propuesta abarca varios sectores, desde cine y videojuegos hasta arquitectura y más, garantizando que los estudiantes estén preparados para distintos campos.
Un punto fundamental son los docentes: todos son profesionales activos en el sector, no solo teóricos. Pero no basta con tener un buen currículum; en Coco Schoolvaloran que los profesores tengan verdadera vocación por la enseñanza y sepan comunicar de forma efectiva. Así, los estudiantes aprenden directamente de personas que trabajan en proyectos reales, desde producciones cinematográficas hasta videojuegos y otros sectores creativos.
La escuela impulsa la participación de los alumnos en proyectos reales —como colaboraciones, cortometrajes o desarrollos de pequeños videojuegos— para que puedan crear un portfolio sólido, práctico y atractivo para el mercado laboral.
Asimismo, Coco School mantiene una relación estrecha con empresas y estudios del sector, facilitando el acceso a prácticas profesionales, oportunidades de networking y la experiencia directa del día a día en la industria.

Para destacar como modelador 3D, no basta con manejar los programas; es fundamental tener buen ojo para captar formas y proporciones, y que el resultado tenga carácter, que no parezca un personaje forzado o poco natural. Un conocimiento básico de anatomía es muy útil, incluso cuando modelas criaturas o personajes fantásticos.
También es clave dominar el software que uses —ya sea ZBrush, Blenderu otro— sin perder tiempo peleándote con la interfaz. Lo técnico importa mucho: topología limpia, mapeado de UV bien hecho y, si tienes conocimientos de texturizado, mejor aún.
Pero, sin duda, lo más importante es la paciencia y la práctica constante. Saber recibir críticas constructivas sin desanimarte y mantener la motivación para seguir aprendiendo es fundamental, porque el mundo del 3D evoluciona a gran velocidad. Si te gusta experimentar y probar nuevas técnicas, vas por buen camino. Y oye, ser majo y saber currar en equipo también abre muchas puertas.
La formación en 3D en España e Hispanoamérica está creciendo con fuerza, aunque todavía existe una gran diversidad en cuanto a calidad, enfoque y acceso. Por un lado, hay centros y escuelas muy destacados que se mantienen al día con las herramientas actuales, cuentan con docentes activos en la industria y promueven proyectos relevantes para el portfolio. Por otro, todavía hay instituciones que siguen impartiendo temarios desactualizados, lo que no responde a las necesidades reales del mercado.
En Hispanoamérica, hay una enorme cantidad de talento y motivación. El acceso a ciertas herramientas o formaciones puede variar mucho entre regiones, pero lo que destaca es la creatividad con la que muchas personas superan esas diferencias: aprendiendo de forma autodidacta, aprovechando recursos online a través de YouTube, foros y comunidades en Discord. La comunidad hispana de 3D está creciendo rápidamente, lo que aporta mucho apoyo y motivación.
En resumen, hay un nivel y potencial muy alto, pero aún queda camino por recorrer. Si tienes la motivación, investigas bien y eliges con criterio dónde formarte, puedes llegar muy lejos sin importar tu país. El talento no entiende de fronteras; lo que cuenta es el esfuerzo y la dedicación.
Esta es, sin duda, una de las preguntas más difíciles de responder. No es fácil elegir un único proyecto, porque cada uno ha sido clave en mi evolución como profesional y como persona. Algunos me han enseñado lo que exige la industria, otros me han permitido conocer a grandes profesionales de los que he aprendido muchísimo. Todos, de algún modo, han dejado una huella y han aportado a mi crecimiento.

Si tengo que destacar uno, sería el primero: un videojuego independiente que desarrollamos entre varios con muchas ganas y pocos medios. Aquello marcó un antes y un después. Me ayudó a encontrar mi sitio, a entender que esto no era solo una afición, sino una vocación. Fue el inicio de todo.
Más allá de eso, poder decir que he participado en cortometrajes de animación ganadores de un Goya, haber modelado a ilustres jugadores de fútbol para un documental del Real Madrid, trabajar mano a mano con un artista musical de nivel internacional como KidNoise o cumplir uno de mis sueños trabajando en un estudio canadiense—auténtica meca del diseño de videojuegos— son ejemplos de la variedad de experiencias que he tenido la suerte de vivir y del amplio espectro laboral que nos ofrece esta profesión.
Mirando atrás, siento orgullo del camino recorrido y, al mismo tiempo, una motivación enorme por todo lo que está por venir. Esta es una profesión tan viva y cambiante que incluso después de más de diez años, sigue desafiándome y empujándome a crecer. Y eso es, para mí, lo más emocionante.
Es simple, práctica y humor. Esa es la base de mi metodología. Me gusta plantear ejercicios prácticos que los expongan a situaciones reales que podrían encontrarse en un estudio profesional: pruebas de acceso, entregas con “feedback”, anécdotas y retos basados en experiencias que yo mismo he vivido en producción.
Algo clave para mí es demostrarles que no hay una distancia inalcanzable entre lo que yo hago y lo que ellos pueden llegar a hacer. Con algunos tips, mucha práctica y repetición pueden obtener resultados a la altura de un perfil senior. Siempre les pongo el ejemplo del piloto de avión: no hay un piloto mejor que otro, solo hay pilotos con más horas de vuelo. En el 3D pasa lo mismo: con constancia, los avances llegan.
También me gusta recordarles que ellos son la generación que viene, con ideas más frescas, más imaginación y un potencial enorme. De hecho, muchas veces acaban sorprendiendo incluso a quienes los formamos. Si no fuera así, no existiría la evolución.
Y por último, el humor. Creo firmemente en crear un ambiente sano, donde se forme una piña y el trabajo en equipo sea natural. Un espacio donde puedan divertirse mientras aprenden, porque dedicarse a esto —a algo que te apasiona— es un privilegio, y eso hay que celebrarlo.

La experiencia de los estudiantes en Coco School está siendo muy positiva, como reflejan las encuestas de satisfacción que valoran especialmente al equipo docente, el personal de apoyo y las instalaciones. Pero más allá de eso, lo que realmente marca la diferencia es el ambiente multicultural y colaborativo que se vive en el aula. Alumnos de distintos países —principalmente de España y Latinoamérica— trabajan codo con codo desde el primer día, lo que no solo enriquece el aprendizaje, sino que también siembra los primeros contactos internacionales. Gracias a esta red, muchos se recomiendan entre ellos para puestos de trabajo tanto en España como en Canadá, México o EE. UU.
El resultado académico también es destacable. Los portfolios y proyectos finales de los alumnos alcanzan un nivel que en muchos casos podría situarse en la reel de un perfil senior: diseños originales, modelos técnicamente sólidos y atención al detalle, todo bajo los estándares que exige la industria a un junior preparado. Esto no ocurre por casualidad, sino por el compromiso, la exigencia y la pasión con la que los estudiantes encaran su formación.
Todo esto convierte a Coco School en una escuela que no solo forma, sino que posiciona. Porque salir al mercado con una formación sólida, experiencia real y una red de contactos activa es, hoy en día, una ventaja competitiva clara.
El futuro de la animación 3D y los efectos visuales (VFX) en España es muy prometedor. Se han dado pasos importantes para atraer inversión extranjera, formar talento local y ofrecer beneficios fiscales atractivos en regiones como Canarias. Gracias a esto, muchos estudios internacionales están instalándose aquí, lo que fortalece el sector y genera nuevas oportunidades.
En cambio, la situación del sector de videojuegos es diferente. Aunque se reconoce su relevancia cultural y existen algunas ayudas, todavía no cuentan con los mismos beneficios fiscales que el cine o la música, lo que limita su crecimiento. Actualmente se está trabajando para que la legislación cambie y los videojuegos puedan acceder a deducciones fiscales, lo que podría multiplicar por cuatro la facturación y duplicar los empleos en pocos años.

Respecto a la inteligencia artificial, ya está siendo una herramienta que facilita la producción audiovisual y reduce costes. Sin embargo, si se usa de forma irresponsable, puede poner en riesgo puestos de trabajo. En definitiva, la IA es una herramienta potente que, bien aplicada, puede acelerar procesos y liberar tiempo para la creatividad, pero requiere un manejo ético y consciente.
En resumen, la animación y los VFX en España avanzan con fuerza, mientras que el sector de videojuegos aún debe luchar para igualar oportunidades y, con el respaldo adecuado, tiene el potencial de convertirse en uno de los motores económicos más importantes del país.
Para construir un portafolio de modelado 3D sólido, la calidad siempre debe primar sobre la cantidad. Es preferible mostrar pocos trabajos bien elaborados que muchos proyectos mediocres. Es recomendable especializarse en un área que te apasione, ya sea personajes, props o hard surface, aunque sin cerrarte a explorar otras disciplinas.
Utiliza herramientas actuales y sigue flujos de trabajo profesionales. Cuida la presentación: incluye buenos renders, “wireframes”, “breakdowns” y, si es posible, exhibe tus trabajos en plataformas como ArtStation o en tu propia web. Mostrar el proceso creativo detrás de cada proyecto aporta mucho valor y demuestra tu conocimiento.
Participar en retos y pedir “feedback” constante también es fundamental para mejorar. Y lo más importante: solo incluye en tu portafolio trabajos que realmente te representen y de los que te sientas orgulloso, porque reflejan quién eres como artista.
Actualmente compagino la docencia en Coco School con una colaboración en remoto para un estudio canadiense en el desarrollo de un videojuego. Estoy muy contento con este proyecto, no solo por lo interesante que es, sino también por el buen ambiente y la calidad humana de los compañeros. Tengo algunos otros proyectos en mente, aunque todavía no están materializados; la clavees seguir innovando y no quedarse estancado, porque esta industria avanza a pasos agigantados y exige una actualización constante.
En cuanto a sueños profesionales, tengo varios, pero uno que siempre ha destacado es el deseo de participar en una producción de la magnitud de El planeta de los simios. Ser parte de un proyecto así sería, sin duda, un gran logro y una experiencia inolvidable. Aun así, soy consciente de que nada es imposible: la industria está en constante crecimiento y aún me quedan muchos años para seguir aprendiendo y aportando. Lo más inspirador de este sector es que nunca es tarde para comenzar a perseguir tus sueños y dedicarte a lo que realmente te apasiona.

Freelance CGI Artist

AUTOR
Director y Fundador de Renderout!
Editor, diseñador 3D y Senior Surfacing Artist.