Animación 3D, VFX y cine
desde dentro de la industria.
Con solo un año de vida, la sede madrileña de Coco School está demostrando que no ha llegado para ser una más. Respaldada por los más de 20 años de experiencia internacional en la formación de profesionales del arte digital, esta nueva sede se suma a una red educativa consolidada y en constante evolución. En plena efervescencia de la industria creativa, la escuela busca posicionarse como un referente en formación digital de alto nivel, conectando el talento emergente con las exigencias del sector profesional.

Madrid siempre ha sido una ciudad viva, ecléctica, con un pulso cultural inconfundible. Desde galerías independientes hasta grandes estudios de animación, la capital ha sido terreno fértil para artistas y creativos en busca de inspiración y oportunidades. En este contexto, Coco School Madrid desembarcó hace apenas un año con una misión clara: formar a la próxima generación de profesionales del arte digital, y hacerlo con una propuesta pedagógica sólida, actualizada y, sobre todo, conectada con la realidad del sector profesional.
Aunque la sede de Madrid es relativamente nueva, Coco School cuenta con una trayectoria de más de 20 años en el mundo de la formación en artes digitales. Con presencia en el continente americano y europeo, donde su sede de México se ha convertido en un referente en el ámbito educativo digital. Esta experiencia acumulada en dos países y más de dos décadas de trayectoria en el sector, le otorgan a la sede madrileña una base sólida y un enfoque educativo probado que la distingue como una institución de alta calidad en el ámbito del arte digital.
En sus primeros meses de vida, la escuela ha logrado conectar con una amplia variedad de estudiantes interesados en áreas tan diversas como la animación, el modelado 3D, los videojuegos, la ilustración digital y el diseño gráfico. Con un enfoque joven y dinámico, Coco School ha logrado crear una comunidad inclusiva y vibrante, que fomenta la colaboración y el intercambio de ideas. Este entorno se ve reflejado en los proyectos colaborativos y las conexiones constantes entre estudiantes y profesionales del sector. Además, se ha convertido en un punto de encuentro para creativos de distintas disciplinas, promoviendo una red de contactos que resulta fundamental en un sector donde las colaboraciones interdisciplinarias son cada vez más frecuentes.
Si hay una frase que podría encapsular el ADN de Coco School, es aprender haciendo. Nada de clases teóricas interminables ni programas desconectados del día a día profesional. Aquí, desde el primer día, los estudiantes se enfrentan a retos reales, flujos de trabajo propios de estudios profesionales y la presión —constructiva— del entorno laboral.

Esta filosofía no solo cambia la forma en que los estudiantes se relacionan con el contenido, sino que también los prepara para lo que de verdad encontrarán en sus futuras carreras. Por ejemplo, los programas de animación no solo se limitan a enseñar software, sino que también implican aprender a trabajar en equipos multidisciplinarios, a seguir “deadlines” reales, y a enfrentar los desafíos inherentes a proyectos con clientes. Esto prepara a los alumnos para cuando lleguen al mundo real, donde la experiencia en proyectos reales será la que marque la diferencia entre un profesional competente y uno que aún no ha entendido lo que implica trabajar en el entorno digital profesional.
Además, el «aprender haciendo» también fomenta un enfoque experimental y de resolución de problemas. Los estudiantes no solo absorben información pasivamente, sino que desarrollan su capacidad para adaptarse, pensar creativamente y encontrar soluciones innovadoras a desafíos complejos. De esta forma, se potencian las habilidades de innovación, que son cruciales en campos como la animación, el diseño de videojuegos y el arte digital.
Esta metodología también facilita una mayor retención de conocimientos y una comprensión más profunda del proceso creativo, pues obliga a los estudiantes a enfrentarse a situaciones similares a las que vivirán en su día a día profesional, incluyendo los inevitables errores y fracasos de los que se aprende tanto o más que de los éxitos.

El catálogo formativo de Coco School Madrid está diseñado pensando en lo que realmente demanda el sector. No se trata solo de cubrir disciplinas populares como la animación o el modelado 3D, sino de ofrecer rutas de especialización precisas, actualizadas y alineadas con los “pipelines” reales de cine, videojuegos y visualización. Los programas incluyen desde másteres avanzados hasta cursos de especialización y cursos intensivos, adaptados tanto para aquellos que están iniciándose como para profesionales que desean actualizar sus conocimientos.
Todos los cursos de especialización y másteres, títulos propios de Coco School, están certificados por la Universidad Isabel I de Castilla con 30 y 55 créditos ECTS respectivamente. Esto permite a los estudiantes obtener una titulación académica reconocida dentro del Espacio Europeo de Educación Superior (EEES), asegurando la calidad, equivalencia y validez de su formación en todo el entorno universitario europeo.
El sistema ECTS (European Credit Transfer System) no solo garantiza la transparencia y comparabilidad de los estudios, sino que también permite la movilidad académica dentro de Europa, facilitando futuras convalidaciones o la continuación de estudios en otros países. Además, todos los alumnos están en disposición de recibir una doble certificación tras la realización de cualquiera de los programas formativos en áreas como diseño, arte digital o fotografía, lo que suma un valor añadido de cara al mercado laboral.
«La oferta educativa de Coco School está profundamente conectada con los avances y las tendencias del sector».
El Máster en Arte Digital para Videojuegos, por ejemplo, no solo enseña las bases técnicas, sino que también ofrece una visión integral del pipeline de desarrollo de videojuegos, desde la preproducción hasta la postproducción. Los estudiantes aprenden a integrar su trabajo con el de otros departamentos, como los de programación y diseño de niveles, lo cual es esencial para el desarrollo de un videojuego.
Este enfoque de inmersión completa en los flujos de trabajo del sector permite que los estudiantes no solo adquieran conocimientos, sino que también se preparen para entrar en el mercado laboral con un nivel de competencia y confianza elevados.

Uno de los puntos clave que distingue a Coco School es su enfoque en especializaciones de alto nivel. El Máster en Concept Art y Desarrollo Visual es otro de los programas destacados, diseñado para aquellos interesados en crear las bases visuales de mundos y personajes en cine, videojuegos y animación. Aquí, los estudiantes exploran la creatividad detrás de la conceptualización de mundos, desarrollando su propio estilo yaprendiendo a trabajar en equipos de desarrollo creativo.
Este enfoque de especialización también se refleja en los cursos intensivos, que permiten a los estudiantes adquirir habilidades concretas en un tiempo reducido. Al trabajar en estas áreas especializadas, los alumnos se convierten en expertos en las herramientas y técnicas más avanzadas, lo cual es un gran atractivo para los estudios y empresas que buscan profesionales capacitados
Estos programas están disponibles en modalidad presencial en las sedes de Madrid y México, y en algunos casos, en formato semipresencial u online, lo que facilita el acceso a estudiantes de diferentes ubicaciones.
No hay creatividad sin espacio, y Coco School lo sabe. Por eso, su sede en Madrid ha sido diseñada desde cero para servir como laboratorio creativo, no como aula tradicional. Nada más entrar, se percibe el ambiente de trabajo colaborativo: ordenadores de alto rendimiento, estudios de fotografía, laboratorios de animación, salas de edición y zonas comunes pensadas para que los alumnos no solo estudien, sino que convivan, compartan ideas y creen proyectos conjuntos.
Las instalaciones de vanguardia son un reflejo del enfoque de la escuela, que considera el entorno físico como un elemento crucial en el proceso de aprendizaje. Además, los estudiantes tienen acceso a equipos de última generación y software profesional para que puedan estar al día con las herramientas que realmente utilizarán en la industria.

Las aulas están pensadas para fomentar la creatividad y la colaboración, con espacios abiertos y zonas comunes. Este tipo de ambiente contribuye a crear una comunidad dinámica y enriquecedora, en la que los estudiantes no solo aprenden de sus profesores, sino también de sus propios compañeros.
Este tipo de espacio fomenta la creatividad en su forma más pura. Los estudiantes tienen acceso no solo a las herramientas necesarias, sino también al ambiente adecuado para hacer crecer sus ideas. La disposición de las aulas, con espacios abiertos y modernos, anima a los estudiantes a colaborar de manera activa, compartir sus proyectos e interactuar de forma constante con otros creativos. Esto les permite aprender no solo de los instructores, sino también de la experiencia colectiva y el talento de sus compañeros.
Uno de los grandes diferenciales de Coco School Madrid es su vínculo constante con los estudios y empresas del sector. Aquí no se estudia para conseguir un título; se estudia para trabajar. Y para ello, la escuela ha tejido una red sólida de contactos con empresas reales que ofrecen oportunidades reales.
Coco School mantiene una estrecha colaboración con estudios de animación, productoras y empresas tecnológicas, lo que permite que los estudiantes realicen prácticas profesionales en entornos reales. Además, la escuela organiza regularmente eventos, masterclasses y encuentros con profesionales destacados del sector, lo que ofrece a los alumnos una ventaja competitiva en cuanto a conexiones y conocimientos del mercado.
Más allá de las aulas, Coco School Madrid ofrece algo esencial: acceso directo al entorno profesional a través de convenios de prácticas con estudios de primer nivel. No hablamos de simulaciones ni proyectos escolares, sino de integrarse en producciones reales, con entregas y clientes reales.
Gracias a sus colaboraciones con estudios de renombre como Selene Games, Allagram Studio y Artful Mini Tales, los estudiantes tienen la oportunidad de aplicar sus conocimientos en proyectos comerciales y obtener una experiencia laboral valiosa que les ayudará a dar el siguiente paso en su carrera. Además, la escuela tiene acuerdos con NEOCAT, un estudio de desarrollo de videojuegos, lo que abre más puertas a estudiantes interesados en ese ámbito.

En Coco School no basta con dominar ZBrush, Blender, Houdini o Unreal. Lo saben bien: la técnica, aunque imprescindible, no sustituye habilidades como la comunicación, la empatía, el liderazgo o la adaptabilidad. Por eso, todos los programas incluyen módulos y dinámicas para trabajar lo que comúnmente se llama “soft skills”.
La formación en estas habilidades se integra de forma transversal en el aprendizaje técnico. Los estudiantes participan en dinámicas de grupo donde deben presentar y defender sus ideas, gestionar conflictos creativos y aprender a tomar decisiones en equipo bajo presión. Desde el primer proyecto, se fomenta la comunicación clara y el pensamiento crítico, herramientas clave para cualquier perfil profesional del ámbito digital.
Además, la escuela apuesta por una enseñanza basada en el “feedback constructivo”. Los alumnos aprenden a dar y recibir críticas de manera profesional, entendiendo que el desarrollo creativo es un proceso interactivo que se nutre del diálogo constante. Esta cultura de mejora continua no solo refuerza la calidad del trabajo final, sino que prepara a los estudiantes para desenvolverse en entornos donde el trabajo colaborativo y la receptividad al cambio son esenciales.
Los programas formativos de Coco School también profundizan en aspectos técnicos fundamentales para el desarrollo profesional. Por ejemplo, se imparten conocimientos detallados sobre anatomía humana y de criaturas fantásticas, esenciales para lograr un modelado 3D realista y coherente. Los estudiantes aprenden técnicas de retopología, un proceso clave para optimizar modelos y facilitar su posterior “rigging” y animación. En este ámbito los alumnos adquieren habilidades para crear deformaciones corporales creíbles, controladores personalizados y herramientas innovadoras que transforman su enfoque en la animación. Estos conocimientos técnicos se complementan con la capacidad de analizar requerimientos artísticos y técnicos, aplicando metodologías de trabajo eficientes que permiten la creación de animaciones más realistas y expresivas

Además de las áreas de modelado y animación 3D, Coco School ofrece una amplia variedad de másteres en disciplinas como la fotografía, el diseño gráfico o infoarquitectura, completando un gran abanico educacional único en el sector.
Las “soft skills” también juegan un papel determinante en la empleabilidad. Cada vez más, los estudios y empresas del sector valoran a candidatos que, además de tener dominio técnico, sepan integrarse en equipos multidisciplinares, liderar procesos creativos o comunicar ideas de forma efectiva a clientes y compañeros de áreas ajenas a lo visual. En este sentido, Coco Schoolentiende la formación profesional como un equilibrio entre saber hacer y saber ser.
Todo esto contribuye a que los egresados de Coco School no solo salgan preparados para enfrentar los retos técnicos de la industria, sino también para aportar valor humano a los equipos de los que formen parte. Y en una industria tan exigente y competitiva como la del arte digital, esa diferencia puede ser clave para abrir puertas y construir una carrera sostenible a largo plazo.
Coco School Madrid se ha establecido rápidamente como un nodo de conexión entre el talento emergente y las oportunidades profesionales. Con su año de experiencia, ha demostrado ser un espacio único donde los artistas digitales pueden evolucionar en todas sus facetas, tanto técnicas como creativas. Más allá de los conocimientos específicos en herramientas y técnicas de vanguardia, la escuela ha logrado crear una comunidad vibrante que se nutre del intercambio constante de ideas, la colaboración en proyectos reales y el enfoque multidisciplinario que la industria exige.
Además, el compromiso con la formación integral permite que los estudiantes no solo se conviertan en expertos en sus respectivas áreas, sino que también sean profesionales adaptables a las demandas cambiantes del mundo digital. Esto no solo aumenta sus posibilidades de inserción laboral, sino que también les otorga las herramientas necesarias para emprender sus propios proyectos o incluso liderar equipos en estudios de renombre.
El arte digital es, más que nunca, un campo lleno de oportunidades. Desde el cine hasta los videojuegos, pasando por la animación, la ilustración y la realidad virtual, los sectores que nutren esta industria no dejan de crecer y evolucionar. Si te apasiona este mundo y buscas una formación de calidad, Coco School Madrid es una opción que no puedes pasar por alto. Con una oferta formativa actualizada, un enfoque en la práctica real y una conexión directa con la industria, esta escuela está lista para darte las herramientas que necesitas para dar forma a tu futuro profesional.

Además del enfoque práctico y el contacto directo con la industria, los programas de Coco School también están respaldados por certificaciones oficiales. Todos los másteres y cursos de especialización están avalados por la Universidad Isabel I de Castilla, lo que refuerza su valor académico y facilita la proyección profesional de los alumnos dentro del Espacio Europeo de Educación Superior.
En un panorama tan competitivo, la oportunidad de formarte en un entorno de alto nivel y tener acceso a un mercado tan dinámico es algo que puede marcar la diferencia en tu carrera. Si eres un joven creativo con grandes ideas, este es el lugar donde esas ideas pueden convertirse en realidad.

AUTOR
Fotografías de Javi Salinas: www.javisalinas.com
DATOS DE COCO SCHOOL:
Web: https://cocoschool.com
Email: holamadrid@cocoschool.com